martes, 17 de enero de 2012

La importancia de pasar más tiempo con tus hijos


Calidad, no cantidad


Pasar tiempo con tus hijos es una actividad importante dentro del vínculo familiar, pues mientras estés más con ellos, tendrás muchas oportunidades de reforzar sus valores, mejorar sus habilidades y de prepararlos para el futuro.


De acuerdo con la psicóloga clínica y experta en salud mental, Carol Kryder, el no invertir tiempo en la familia se ha vuelto un gran problema en la sociedad, pues la mayoría de los padres creen que no pasar tiempo con nuestros hijos es fácilmente compensable dándoles un regalo.
Estudios realizados por el Centro de Investigaciones Child Trends con sede en Washington, han comprobado que a los niños les gusta más convivir aunque sea 10 minutos con sus padres, por ejemplo jugando un juego de mesa, que recibir un juguete de moda. 


Sin embargo, el tiempo que invertimos en la familia sigue disminuyendo y tal parece que como lo afirma la Coordinadora de la organización National Latina Health Network, Mari Quiala, en la mayoría de los casos, los padres culpan al trabajo de su falta de interés, ya que estos no pueden renunciar, ni aumentar horas al día o dormir menos, por lo que se requiere de un fuerte compromiso con los hijos cuando estamos en su presencia. 

"Hablar, hablar, todo el tiempo con nuestros hijos es esencial. No tenemos que esperar hasta la hora de la cena para sentarnos a conversar con ellos, podemos iniciar una charla en el auto camino a la escuela que sea constructiva. No se trata de la cantidad de tiempo, sino de estar disponibles y de alentarlos, quererlos y apoyarlos", Quiala sugirió.
Las consecuencias de no estar con ellos
Lo primero que debes recordar es que tus hijos son un reflejo de ti, el modo en que los tratas repercute en su comportamiento como hijos y más adelante en su comportamiento como padres, tal y como lo aclara la doctora Carol Kryder de JustAnswer


"Los niños necesitan pasar tiempo con sus padres porque éstos son sus modelos a seguir, sus maestros y guías. Los padres transmiten su sistema de valores a sus hijos cuando pasan tiempo de calidad con ellos", explicó Kryder.

De tal modo, que hacer lo contrario puede traer serias consecuencias, según afirmó la experta en salud mental, tales como:
  • Problemas de conducta o aprendizaje en la escuela
  • Actividad criminal
  • Abuso de alcohol y drogas
  • Embarazos adolescentes
  • Baja autoestima

Mejora la comunicación


Asimismo, la doctora Debbie Mandel, autora del libro Addicted to stress y especialista en programas de manejo del estrés y motivación personal, agregó que el no pasar tiempo con los hijos afecta la comunicación y se rompen lazos importantes, se pierde el amor y los niños pueden llegar a sentirse tan confundidos que incluso se enferman.
Como madre de tres hijos y profesionista, nos cuenta que ha podido darse cuenta de que "los niños que pasan más tiempo con padres positivos, que se aman, pueden brindar un entorno familiar más sano, sus hijos crecen más seguros, tienen buen rendimiento académico y se desenvuelven mejor en su comunidad".

Creando una nueva agenda
Aunque parece imposible hacer una pausa en la rutina diaria para divertirnos con los niños, no lo es. Kryder aseguró que la forma más sencilla de pasar más tiempo con nuestros hijos, es crear un calendario: "Se pueden agendar actividades que disfruten tanto los hijos como los padres. Y algo que es de mucha ayuda, es programar un día familiar una vez a la semana".
Algunas de las recomendaciones que dan los expertos, es hacer una lista de las cosas que hay que hacer en el día y eliminar las de menor importancia, de este modo los padres pueden ir creando más espacio para estar con sus hijos. Y de preferencia apagar el celular o eliminar cualquier tipo distracción que pueda robar la atención de los padres. 

Actividades que puedes realizar para pasar más tiempo con tus hijos son:

  • Leer antes de ir a la cama.
  • Cocinar.
  • Organizar campamentos.
  • Acudir a museos.
  • Pasear a la mascota unos minutos por día.
  • Ayudarlos con sus tareas.
  • Jugar juegos de mesa aunque sea una vez por semana.
  • Redecorar su habitación.
  • Regar las plantas o limpiar el patio.
  • Practicar algún deporte.
  • Hacer sobremesa.

martes, 10 de enero de 2012

Crisis en la Adolescencia


La crisis de la adolescencia es más frecuente de lo que podemos llegar a pensar. Casi todos los adolescentes atraviesan esta crisis. Pero aunque la mayoría la atraviesa de una forma más o menos inadvertida, otros tendrán una crisis de adolescencia más “conflictiva”. Este trastorno viene provocado por las muchas alteraciones que sufren a esa edad: los cambios corporales, la aceptación del nuevo cuerpo, la sexualidad,... todos estos factores provocan perturbaciones más o menos profundas y/o duraderas en el joven. El adolescente, intentando obtener más autonomía y liberarse de la influencia paterna, adopta comportamientos de oposición hacia ellos.

Los conflictos familiares continuos son un signo de crisis, pero no constituyen los únicos: el adolescente puede realizar modificaciones drásticas en su apariencia, puede encerrarse en sí mismo, adoptar conductas de riesgo (adicciones), mostrar una conducta violenta, etc. Estas circunstancias son realmente preocupantes cuando llegan al exceso, pues confirma la existencia de un sufrimiento en el adolescente que no sabe administrar.

Ayuda profesional para superar la crisis existencial

Primero, la sola idea de que el adolescente pueda necesitar una ayuda exterior profesional para salir de esta situación, afecta más a algunos padres, que a los hijos, ya que llegan a sentir que han fracasado en su función paterna. Pero no deben pensar así. Lo que realmente ocurre es que el adolescente necesita hablar con una persona neutra. Y deben tener en cuenta que, en la mayoría de casos, la consulta profesional es tremendamente beneficiosa para el adolescente (y también para los padres)

Muchas veces tratar este tema se convierte en un nuevo trauma para el chico. Para tratar que no se siente mal por tener que recurrir a la ayuda profesional y que quiera hacerlo, debemos explicarle que el profesional se trata de una persona neutra, externa a su mundo que podrá ver las cosas en perspectiva y que podrá aportarle ayuda, comprendiendo lo que le ocurre y ayudándole a administrar esta nueva situación. El chico debe confiar en su médico, es lo más importante.

Diversos profesionales de salud son competentes para aportar ayuda a un adolescente en apuros: El psiquiatra, médico especializado, es un excelente interlocutor para una depresión o un trastorno de comportamiento. El psicólogo se interesa más por el individuo en su unicidad y originalidad. Éste no intenta encerrar al sujeto en una categoría, sino comprenderlo a través de la exploración y el análisis de su personalidad y sus vivencias: lo que lo debilita, lo atormenta,...

Con el fin de escoger al profesional más apropiado, lo mejor es exponerle la situación al médico de cabecera. Éste los aconsejará en la elección que hay que tomar y los orientará. También puedes acudir al psicólogo escolar para que les dé nociones del mejor paso a dar.

Fuente: www.areapadres.com

jueves, 5 de enero de 2012

VERANO: Alimentación para los niños



Verduras de la estación.
En cremas frías o templadas acompañadas de queso, en ensaladas acompañadas con una cucharadita de mayonesa para espesar y mejorar su sabor, las verduras de temporada son un primer plato completo y nutritivo tanto para las comidas como para las cenas de tus hijos. 
Zumos y batidos y helados.
Listos en un momento, dulces y apetecibles. Se preparan en un abrir y cerrar de ojos, y deben consumirse al momento para que no pierdan su contenido en vitaminas y minerales. Tienen la ventaja de aprovechar todos los beneficios de las frutas crudas. Si previamente has dejado los ingredientes en la nevera, estarán frescos a la hora de consumirlos y tus hijos querrán repetir. Son bajos en calorías y están llenos de nutrientes que ayudan a tus hijos a crecer.

Caseros y llenos de nutrientes. Las combinaciones de frutas, leche y yogures para los helados y las de frutas y zumos para los sorbetes resultan altamente atractivas para los niños y muy nutritivas. Hacerlos en casa es facilísimo. Sólo necesitas una batidora, un molde y al congelador.


Consejos para alimentar a los niños en verano

El verano ofrece muchas posibilidades para una alimentación sana y equilibrada. Descubre cuáles:
Aprovecha las frutas y verduras de la estación. Las frutas y las verduras son una fuente importante de vitaminas y minerales para todos, pero tienen una especial importancia para el crecimiento de los niños. Son ricas en fibra y bajas en calorías, por lo que evitan el estreñimiento y la obesidad.
Respeta los horarios también en verano. Aunque es normal relajarse un poco en vacaciones, conviene respetar el horario de alimentación porque esta rutina es muy importante para regular el apetito de los niños. Evita que realicen las comidas con prisas y a distintas horas cada día. Una buena masticación favorece la digestión, evita los gases y otros problemas intestinales.
Empieza el día con un buen desayuno. Incluye en el desayuno de tus hijos leche, cereales, zumos o piezas de frutas. 


Evita las frituras. Sustituye los fritos por los alimentos a la plancha. Recuerda que es mejor consumir alimentos guisados, cocidos o asados.
Respeta las digestiones. Dependiendo del tipo de comida, se debe respetar el periodo de digestión antes de bañarse o meterse en el agua. Se debe esperar al menos una hora y media o dos después de comer para bañarse en la playa o en la piscina. Un corte de digestión puede ocasionar dolor abdominal, náuseas, vómitos y pérdida de conocimiento.
Mantén la merienda. Un tentempié a media tarde es fundamental para no llegar con tanta hambre a la hora de la cena y evita bajadas de glucosa, sobre todo, en verano cuando los niños desarrollan más actividad física.Bocadillos y sandwiches, acompañados de leche, yogures y zumos de fruta son buenas alteranativas para completar la alimentación de verano de los niños.

Composición de la dieta infantil

Grasas. Jamás deben sobrepasar el 30 por ciento del consumo diario de calorías de un niño. Están concentradas en los aceites vegetales, la mantequilla, la nata, el yogur, los huevos, la margarina y las grasas animales.
Hidratos de carbono. La mayor parte del aporte de calorías debe realizarse a través de los hidratos de carbono. Deben representar el 60 por ciento del consumo en la dieta. Pan, cereales, harina, pasta, arroz, patatas, judías, lentejas y frutos secos son los productos más ricos en hidratos de carbono.
Proteínas. Son esenciales para el correcto desarrollo y crecimiento infantil, y deben representar el 30-35 por ciento de las calorías totales de la dieta. Las proteínas animales se encuentran principalmente en la carne, el pescado y los huevos. Las proteínas vegetales no son proteínas completas y deben combinarse los alimentos para formar proteínas completas: así es bueno tomar en la misma comida lentejas con arroz, por ejemplo.
Marisol Nuevo. Editora de GuiaInfantil.com Asesoramiento: Departamento de Nutrición de la Clínica Universitaria de Navarra.